Presentamos un análisis fundamental sobre cómo las estructuras de dominación históricas siguen afectando nuestra percepción del bienestar y la práctica profesional. A continuación, se desarrollan conceptos clave para entender la relación entre la colonialidad y nuestra realidad social.
¿Qué es la colonialidad?
La colonialidad es el proceso en el que un sujeto-conquistador establece una relación de poder donde desplaza al "otro" del centro de la relación social, convirtiéndola en un vínculo de posesión y materialidad, más que en una relación humana equitativa.
¿En qué se diferencia del colonialismo?
Aunque están relacionados, son conceptos distintos:
El colonialismo: Es el sistema histórico y político de dominio formal y explotación de un territorio por una potencia extranjera.
La colonialidad: Es la persistencia de las estructuras de poder, patrones culturales y lógicas de dominación que se establecieron durante el periodo colonial, las cuales sobreviven incluso después de la independencia política de las naciones.
¿Qué es la colonialidad del poder, del saber y del ser?
Es una matriz de poder global que opera bajo tres dimensiones interconectadas:
Colonialidad del poder: Concepto de Aníbal Quijano que explica cómo se estableció un patrón global de poder basado en la idea de "raza". Esta clasificación jerarquizó a las poblaciones para legitimar la explotación, influyendo no solo en la economía global, sino también en la estructura de los Estados-nación y las instituciones.
Colonialidad del saber: Se refiere a la imposición del pensamiento eurocéntrico como la única forma de conocimiento válida y universal. Durante este proceso, los saberes y epistemologías de los pueblos colonizados fueron silenciados o desvalorizados. Controlar la legitimación del conocimiento asegura la permanencia de la dominación.
Colonialidad del ser: Acuñado por Walter Mignolo y Nelson Maldonado-Torres, describe la deshumanización de los pueblos colonizados. A nivel ontológico y existencial, se niega a los individuos su plena dignidad y capacidad de agencia, llegando al punto de considerar ciertas vidas como "desechables" o menos valiosas en el Sur Global.
Aplicación en la Salud Mental Comunitaria y la práctica profesional
En la Salud Mental Comunitaria: Para disminuir la colonialidad, es imperativo que las instituciones adopten un enfoque de desinstitucionalización. Es esencial que el tratamiento terapéutico priorice la interacción social, reconociendo al ser humano como un ser biopsicosocial. Asimismo, las instituciones deben promover activamente la no estigmatización, combatiendo la exclusión social y el trato inequitativo que históricamente han sufrido las personas con padecimientos mentales.
En la práctica profesional y personal: Como terapeuta psicosocial, mi compromiso es fomentar la sensibilización a través de:
Psicoeducación y talleres: Promover la no estigmatización y normalizar el hecho de que "está bien no estar siempre bien".
Derribar prejuicios: Trabajar en la promoción social para eliminar el temor a asistir a un profesional de la salud mental, entendiendo que el bienestar psíquico es tan vital como el físico.
Acción comunitaria: Promover la inclusión real de personas con condiciones mentales en el entorno cotidiano, garantizando un trato justo, igualitario y libre de toda forma de violencia.